¿Otoñeamos? Acompáñanos
16 noviembre, 2017

A todos, alguna vez, nos ha gustado ir a fiestas de pijamas. Nuestros peques “chupi-tines” estaban encantados con la idea: aunque sean pequeños también les gusto disfrutar con sus amigos, reír, jugar y pasarlo bien toda la noche en Chupilandia. Además de dormir con sus compañeros de diabluras o con su amiga del alma cogida por la manita, se divirtieron mucho. Y los papis pudieron aprovechar para pasar una noche de mayores.

Disfrutaron de una cena divertidísima, jugando con los amigos, saltando y bailando en las colchonetas y, como no, de la guerra de almohadas, que fue lo más divertido.

fiesta pijama

Os contamos como fue nuestra fiesta de pijama:

Todo empezó un día de Noviembre, cuando unas profes un poco locuelas decidieron… – Bueno mejor voy a lo importante, que es la fiesta.

Llegaron nuestros peques súper contentos y emocionados porque no sabían que se iban a encontrar. Llevaban todo el día muy nerviosos, esperando que anocheciese.

Allí estábamos sus profes preparadas con nuestros pijamas y gorros para dormir, esos gorros tan chulos que todos se acabaron poniendo y haciendo que estaban dormidos.

Cada vez que venía un compi, salíamos todos a recibirlo con risas, gritos y millones de abrazos, como si hiciera mucho tiempo que no nos veíamos.

Cuando ya estábamos todos, empezó la “juerga”, empezamos a sacar todos los juguetes del cole; parecía una tienda, “toys are us” y a su lado se quedaba corta en juguetes.

Después de un rato jugando, llego la hora de la cena. Cenamos todos en una mesa digna de un buen banquete, con nuestro mantel de fiesta, platos, vasos y cubiertos con nubes y mini-hamburguesas versión Chupilandia (¿Os digo su secreto? Está en la masa, pero shhh), y también patatas fritas.

¿Y de postre? Esto me lo guardo: por si queréis venir algún día, que sea una sorpresa.

fiesta de pijama

fiesta de pijama

Después de cenar, sí que llego la hora del “descontrol”. Todos corriendo, saltando y bailando a ritmo de la música y encima de las colchonetas

Todo empezó muy tranquilo con “Despacito” y después un poco más rápido con “Súbeme la radio”. Luego acabamos todos con “La bicicleta” y esto fue el no va más: ¡¡se nos va de las manos!!

Cada niño con una almohada en la mano, miradas penetrantes, vigilando al compañero, cuando se oiga PREPARADOS, LISTOS… ¡YA! Todos a “almohadazos” limpios. Ya está aquí la esperada guerra de almohadas.

Esto ha sido agotador, necesitabamos una cabezadita. De lo cansados que estábamos, no nos dio tiempo ni a decir: -Buenas noches amigos-, cuando se cerraron nuestros ojos.

Y la noche… No os cuento como fue la noche, porque dormimos de un tirón y no nos enteramos ni cuando paso el camión de la basura (que hace muchísimo ruido). Dormimos de un tirón hasta las 8:30 de la mañana.

Eso sí, Nos movimos un poquito, porque nos recorrimos todas las colchonetas dando vueltas dormidos. ¡Madre mía como nos movemos!

fiesta de pijama    fiesta de pijama

El despertar fue fascinante: la cara de alegría de los peques al decirnos “hola” y”buenos días” y verse rodeados de sus compañeros.

Y ya que estábamos en las colchonetas, volvimos a saltar y a bailar para abrir el apetito, que había que desayunar.

La despedida fue lo peor, porque íbamos a estar un día sin vernos; algunos peques no se querían ir.

Pero no pasa nada porque en breve vamos a repetir y os avisaremos en la siguiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *